logo
Febrero 02, 2018 09:00 PM

Nació híbrido, mitad humano, mitad chimpancé y fue sacrificado



Gordon Gallup, un reconocido psicólogo fue quien determinó la palabra “humanzee” para referirse a un cruce entre chimpancés y humanos, especie que se intentó crear en diversas ocasiones durante el siglo xx.
Gallup se dedicó a la psicología evolutiva y dio a conocer que los primates pueden reconocerse a sí mismos en un reflejo. Confesó que un profesor suyo le comentó el nacimiento de un bebé humanzee en un centro de investigación en el que colaboraba.
Según The Sun, Gallup declaró:  "Uno de los casos más interesantes involucró un intento que se realizó en la década de 1920 en lo que fue el primer centro de investigación de primates establecido en los Estados Unidos en Orange Park, Florida.”
"Inseminaron a una hembra de chimpancé con semen humano de un donante no revelado y afirmaron que no solo ocurrió el embarazo sino que el embarazo fue a término y resultó en un nacimiento vivo.”
Sin embargo, desde el nacimiento se comenzaron a cuestionar la moral y la ética y finalmente, decidieron sacrificar a la cría.
Los rumores existían pero nadie que lo confirmara. "Él me dijo que el rumor era cierto. Y él era un científico creíble por derecho propio ".
También en la década de los años 20 se realizó un intentó de crear un “súper soldado” soviético que usara esperma humano y chimpancé.
En 1967, en China una hembra de primate quedó embarazada de un híbrido humano, pero este intento no tuvo éxito dado que el proyecto fue abandonado y la hembre murió por negligencia.
El término de híbrido humano de popularizó con Oliver, un chimpancé que caminaba sobre sus patas traseras, pero estudios en su genética demostraron que se trataba de un chimpancé y no un híbrido humano.

"Toda la evidencia disponible tanto fósil, paleontológica y bioquímica, incluido el ADN en sí mismo, sugiere que los humanos también pueden reproducirse con gorilas y orangutanes”, agregó Gallup.

Publicado por:NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

Admin Febrero 02, 2018 09:00 PM EL MUNDO