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Agosto 13, 2018 05:00 PM

Crimen de niño: revela estremecedora carta de la madrastra

La autora confesa del horrendo hecho le escribió una a su expareja y padre del menos asesinado

essss La autora confesa del horrendo hecho le escribió una a su expareja y padre del menos asesinado Ana Julia Quezada es la mujer dominicana que confesó que había matado el 27 de febrero pasado al niño de ocho años, Gabriel , en un pueblo en España. Te contamos lo que le escribió a su expareja y padre del pequeño, quién murió por asfixia y tras recibir golpes con un hacha. Con solo ocho añitos de edad, Gabriel fue asesinado de un golpe de hacha y estrangulado, y su cuerpo fue hallado días después de su desaparición, en el maletero del auto de Ana Quezada, la mujer que lo estaba cuidando cuando ocurrió el sangriento hecho. Dos días antes de ser detenida, el 9 de marzo pasado, Quezada se ''enmudeció'', de acuerdo a El Mundo, en contraste con su abierta participación en la búsqueda del pequeño que estaba desaparecido en un pueblo en España. El juez que entiende en la causa judicial contra Quezada liberó el secreto de sumario y los expedientes se hicieron público hace unos días. En los mismos, se confirmó que la sospechosa le escribió desde la cárcel donde está detenida, una carta a su expareja y padre del pequeño, quien en la foto aparece junto a la mamá del niño. Desde la cárcel, Ana Quezada le escribió una carta a su expareja y padre del niño, según varios medios españoles, como 24 Horas y Antena 3: ' 'No tengo excusas por lo que hice, pero sólo sé que el miedo te bloquea porque eso me pasó a mí''. ''No me importa si tengo que pasar el resto de mi vida aquí, y lamento todo el dolor que he hecho, sobre todo a Gabriel, a ti y a Patricia (la madre del niño) y a todos los familiares'', añadió en la estremecedora carta. Gabriel , de tan solo ocho años, fue asesinado por un hachazo y luego estrangulado por la mujer que era pareja del padre del pequeño, según las autoridades. Ana Quezada, en su carta, intentó aclarar que el asesinato no fue intencional, según reportan varios medios: ''Dicen que todo fue premeditado pero no es así. Lo que pasó es que no pude sacar fuerzas para decirlo. Me metí en una bola cada vez más grande y ya sabes que tomaba pastillas. Pero no quiero excusarme porque lo que hice está muy mal y no hay excusas que valgan''. ''De todo corazón, perdona. Espero que algún día en vuestro corazón me perdones'', terminó su carta dirigida a su expareja y padre del niño de ocho años. El juez que entiende en la causa finalmente autorizó la cremación de los restos del pequeño tras comprobarse las causas de su muerte. No se sabe para cuándo tenían prevista la cremación los familiares del pequeño. Tampoco se tienen datos de si ya fue cremado. En la foto, el féretro del niño durante el funeral. Por su parte, la madre del niño, Patricia Ramírez, había dado a conocer una carta que le había escrito a su hijo, a quién llamaba ''Pescaíto'': ''Y así fue Gabriel, te buscamos por tierra, mar y aire. Nunca podrías imaginar el revuelo que montamos para encontrarte. Vinieron muchos policías, bomberos, grupos de protección civil, corredores, espeleólogos, montañeros, escaladores y miles de voluntarios a patear todas las montañas de tus siempre añoradas y bien vividas Hortichuelas y Las Negras''. El magistrado que lleva adelante la causa ya tomó declaración a los padres del niño y días pasados, lo hizo la abuela de Gabriel , de 84 años. Ella era quien estaba con el menor y la acusada, cuando aquél fue visto por última vez con vida. En la foto, Patricia Ramírez, la madre, durante el entierro de su hijito, junto al padre del niño. El juez también reveló los datos de un informe ampliatorio de la autopsia del cuerpo del pequeño. En el mismo se incluye que la muerte de Gabriel ''se produjo una o dos horas después de comer''. El reporte agrega que los análisis del contenido estomacal hallado en el niño confirman que su muerte sucedió en las primeras horas de su secuestro. El niño habría muerto el mismo día de su desaparición, el 27 de febrero pasado, en un pueblo en Almería, España. Según un reporte inicial y exclusivo de Antena 3, que pertence al conglomerado de medios Atresmedia, Ana Julia Quezada había confeccionado un muñeco de vudú en su computadora, con la carita del pequeño de ocho años. De acuerdo a la misma publicación, cuyo reporte fue replicado en varios medios importantes, como La Vanguardia, la acusada también había visitado varios sitios en internet donde buscó información sobre plantas venenosas en los días previos al hecho ya que habría estado planeando con anterioridad el asesinato. Esto daría por tierra con sus dichos de que todo fue un accidente. De acuerdo al informe de Antena 3, cuando investigadores de la Guardia Civil confirmaron que la acusada borró de su computadora todo lo relacionado con la práctica religiosa conocida como vudú, que incluye sacrificios rituales. También quitó de su ordenador las búsquedas relacionadas con plantas venenosas. Lo cierto es que fuentes cercanas a la investigación confirmaron, según Antena 3, que estas búsquedas y lo relacionado con el muñero vudú habían estado en su computadora La Fiscalía española abrió diligencias para investigar la denuncia del Movimiento contra la Intolerancia contra el Ayuntamiento de Coripe por la quema de la muñeca. Cuando la detuvieron e iba esposada, recordó Quezada, dos mujeres le dijeron que la iban a "matar", y que ciertas personas, que no precisa, la trataron "muy mal" en "el calabozo (de las fuerzas de seguridad) y en más sitios". En la foto, el padre del niño y su pareja, la mujer acusada tras el hallazgo del cuerpo en el maletero de su auto. Mientras, y en contraste con las nuevas revelaciones, la sociedad española sigue conmocionada por la desgarradora carta que le escribió la madre a su hijito asesinado. ''Te gustaría saber que todo el mundo te llama "Pescaíto" y sabe que querías ser biólogo marino. De hecho, me han dicho que te han contratado en el cielo ¡fíjate sin haber terminado la carrera ya estás haciendo lo que te apasionaba!'', dijo la mamá en la carta, según reportó el diario El País. ''Sueño con que te estén tratando bien y estés maravillado de nadar a tu antojo por el mar. Conociéndote seguro que ya has bajado a la llanura abisal y has encontrado el Megalodón; seguro que has nadado y jugado con los delfines y les has contado que tú ya sabías desde bien pequeñito que respiraban por el espiráculo'', añadió. ''Espero que cuando tengas frío o salgas mojado o te marches a dormir, no tengas reparo en pedirle a los ángeles que se nos fueron antes que te hagan un paquetito y te abracen como un bebé, como a ti te gustaba. Si lo haces, ya verás cómo me sientes e incluso puedes oler el cariño y la ternura que siempre me has producido. Seguro que sientes cómo, desde que naciste, no he dejado de enamorarme cada día más de ti y enorgullecerme sorprendida de cómo has ido creciendo. No hay madre en el mundo, cuchifrito, que sienta más orgullo que yo de haberte tenido y contribuir a tu grandeza'', escribió la mamá, quien termina la carta agradeciendo a todos quienes la apoyaron en la búsqueda del niño, tras su desaparición. El juez prohibió la incineración del cadáver por si fuera necesario practicarle más pruebas y agregó que, según reporta La Vanguardia, tras matarlo, lo desnudó parcialmente y lo trasladó al jardín, ''donde previamente había hecho un hoyo con una pala, enterrándolo a continuación''. Las fuerzas de seguridad hallaron el domingo 11 de marzo del 2018 el cadáver de Gabriel Cruz, el niño de 8 años desaparecido el 27 de febrero en Las Hortichuelas, Almería, España, en el maletero del coche de la pareja del padre del menor, que fue detenida en la localidad de Vícar rodeada de un amplio operativo policial. Patricia, la madre del niño, aseguró que su hijo "estará ya jugando con sus peces", en alusión a la gran pasión del niño, y afirmó que "la bruja ya no existe", en referencia a la detenida. Los padres del menor nunca supieron que la autora confesa de la muerte de su hijo era la principal sospechosa para los investigadores hasta que fue detenida, según aseguraron los mandos de la Guardia Civil. En la foto, la acusada -a la derecha- cuando participaba en la búsqueda del niño desaparecido. Mientras los restos del pequeño de ocho años, Gabriel, eran despedidos por una multitud en Níjar, Almería, España, Quezada, de 44 años, declaraba durante casi dos horas en la Comandancia de la Guardia Civil de la ciudad de Almería. La Guardia Civil española consideró que Quezada, de 44 años, es desde el "punto de vista policial" una persona de una "frialdad máxima" que mantiene una "falta de empatía hacia otras personas" y "egocéntrica". Al término de la declaración, su abogada, Beatriz Gámez, aseguró que su defendida estaba "colaborando" con los agentes y había respondido al interrogatorio. Según varios medios, incluído RTVE, un posible motivo apunta a lo económico relacionado con el cobro de un seguro de vida y también con el hecho de que la acusada habría aconsejado al padre del pequeño a ofrecer una recompensa para quien diera información sobre el paradero del niño. En la foto, la acusada aparece recibiendo muestras de apoyo durante la búsqueda del niño. En marzo de 1996, Quezada tenía 21 años y vivía en la ciudad de Burgos tras mudarse de su país de origen, la República Dominicana. El 13 de marzo de aquel año, su hijita de cuatro años murió tras caerse desde una ventana en la vivienda de la familia. La policía investigó el caso y concluyó que había sido un accidente, según reporta el diario El País. Las autoridades están revisando el caso de nuevo. Quezada era pareja del padre del niño en el momento de los hechos y aunque colaboraba estrechamente con el resto de la familia para su localización, los investigadores sospecharon de su actitud. Vecinos de Las Hortichuelas aseguraron a Efe que comenzaron a sospechar de ella cuando, el pasado sábado 3 de marzo, Quezada afirmó que halló una camiseta interior de color blanco del menor cuando caminaba junto al padre del desaparecido. Esa camiseta blanca contenía restos de ADN del niño. Ahora, la acusada, Ana Julia Quezada, enfrenta una nueva investigación en su contra. Según reporta el diario El País en su página web, las autoridades españolas están reexaminando la muerte de una hija suya, de cuatro años, ocurrida bajo extrañas circunstancias en 1996. En la imagen, el momento de la detención de la sospechosa. El pequeño desapareció tras salir de casa de su abuela para dirigirse a la de unos familiares, situada a escasos metros, en la comarca de Las Hortichuelas, en Níjar, Almería. La detenida era objetivo de la investigación policial desde que el pasado sábado 3 de marzo avisó a los agentes de haber descubierto, supuestamente, una camiseta blanca que contenía restos del ADN de Gabriel, en una zona que ya había sido rastreada previamente. Quezada, en la foto junto al padre del niño, llegó en 1995 a Burgos, en el norte de España, procedente de la República Dominicana, y se instaló junto a su hija mayor, nacida también en el país caribeño. Posteriormente, la acusada se casó con un español y tuvo otra hija. La mayor de ellas falleció en 1996 al caer desde una ventana de la vivienda de Burgos a un patio interior, un caso que se cerró como una muerte accidental y que ahora está siendo reexaminado. La Policía española está realizando gestiones con el juzgado que investigó esa muerte para decidir si reabre este caso, según fuentes de la investigación. Ana Julia Quezada sigue detenida mientras se sustancia el caso en su contra en la etapa de instrucción. (EFE).

Publicado por:NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

Admin Agosto 13, 2018 05:00 PM EL MUNDO